Reencarnación o cadena de vidas sucesivas

cuerpos-alma

  • La reencarnación es una teoría basada en que la esencia individual de las personas adopta un cuerpo material varias veces, una trás otra según se va muriendo.

ALGUNAS CREENCIAS GENERALES

  • Generalmente, se conserva el mismo sexo de vida en vida; sin embargo, cada cierto tiempo se encarna en el otro sexo para enriquecer las experiencias vitales. Bien es verdad que en el transcurso de nuestras existencias cambiamos de sexo, religión y raza con el objetivo de aprender desde todas estas perspectivas (más aún, en la siguiente vida tenderemos a encarnar con aquellos aspectos que nos produzcan más temor o rechazo, con objeto de superar nuestra visión subjetiva y limitada).
  • Los “grupos de almas” tienden a reencarnarse en el mismo tiempo y lugar, tanto para completar las lecciones a aprender como para poder responder a las responsabilidades kármicas pendientes.
  • Un momento antes del fallecimiento, la esencia de la persona abandona el cuerpo y comienza el paso a otro plano (con frecuencia, a través de un “túnel de luz” y en presencia de seres cercanos fallecidos).
  • La mayor parte de quienes han tenido “experiencias cercanas a la muerte” (ECM) y de quienes han recordado fallecimientos anteriores mediante técnicas regresivas, indican patrones muy semejantes en ese proceso.
  • Patrones comunes de tránsito a otro plano: 1. Contemplar una luz brillante o una relumbrante figura espiritual en la distancia (a veces, al final de un túnel). 2. Sensaciones de paz y felicidad, sin dolor alguno. 3. Frecuentemente, presencia de familiares fallecidos como consuelo y apoyo. 4. Repaso de la última vida, incluyendo emociones propias y ajenas (aunque sin juicio propiamente dicho, más bien tomando conciencia de los efectos de nuestros pensamientos, sentimientos y acciones en los otros y en nosotros mismos). 5. Si se traspasa por completo el túnel de luz, ya no es posible volver a esa vida concreta (por eso, ningún testigo que haya experimentado ECM ha traspasado esa frontera). 6. Las personas que regresan después de una experiencia ECM, es debido a que toman conciencia de que aún no han completado las tareas que tienen que cumplir en la Tierra y que, por tanto, deben regresar. Entonces, inmediatamente abandonan el “túnel de luz”, vuelven a su cuerpo y sienten de nuevo sensaciones físicas.
  • Las vidas no se miden por años, sino por las lecciones aprendidas y completadas: esperanza, fe, amor, ayudar y compartir sin expectativas de recompensa, etc. Por eso, sería conveniente reconsiderar nuestros hábitos inarmónicos, porque en caso contrario nos los llevaremos de nuevo a la vida siguiente (además, sólo podemos deshacernos de los mismos cuando estamos encarnados en un cuerpo físico).
  • Parece que la esencia de la persona no entra enteramente durante la concepción en el cuerpo del feto; más bien es como si lo reservase para sí (de tal manera que ninguna otra esencia personal pueda disponer de él). Después, a lo largo del embarazo, se irá uniendo gradualmente al mismo.
  • Existen miles de casos registrados en la bibliografía científica que apoyan la teoría de la reencarnación (por ejemplo, de niños que hablaban idiomas extranjeros sin haberlos oído nunca, que tenían marcas de nacimiento allí donde habían recibido antes heridas mortales, que sabían dónde había objetos ocultos o enterrados a miles de kilómetros, décadas o siglos antes, etc.). La facilidad para un idioma o la afinidad con cierta cultura pueden ser otra clave de orígenes pasados, otros descubren claves sobre vidas pasadas a través de sensaciones de deja-vu

Ver Reencarnación: El Testimonio de los Niños – Parte2/4

Ver Reencarnación: El Testimonio de los Niños – Parte3/4

Ver Reencarnación: El Testimonio de los Niños – Parte4/4

Los científicos y la reencarnación

La reencarnación en el cristianismo

Prohibida la reencarnación

El código de la reencarnación


Artículos


Libros

casos-reencarnacion

 

vida-antes-vida

 

cuerpos-alma-brian


Y algo más

Vocación, voluntad y destino

meta

© 2015 Copyright Carlos Calvo – Fundador de Sanación Fotónica, Christ Energy Healing y Sanación con Energía Primordial – Todos los derechos reservados sobre los textos. Para publicar este artículo es necesario contar con la autorización expresa del autor.  Unauthorized publication of this text without express and written permission from author is strictly prohibited.
______________________________________________________
_________________________
Correo: armonizacionconenergias@gmail.com
_________________________

Nuestra trayectoria vital es, fundamentalmente, el resultado de la conjunción de tres vectores personales:

  • La vocación, relacionada con las capacidades y habilidades adquiridas a lo largo de las sucesivas encarnaciones.
  • La voluntad o conjunto de decisiones conscientes, aunque detrás de las mismas puedan encontrarse motivaciones subconscientes e incluso inconscientes.
  • El destino que el Universo tenga marcado para nosotros, según nuestro karma y nuestro dharma: todos tenemos al menos un destino individual, mientras que algunas personas encarnan además con un destino colectivo (más o menos público, según las circunstancias de cada cual).

Que vocación, voluntad y destino sigan una orientación común, es lo más cómodo para la persona y lo más efectivo para alcanzar excelentes resultados con el menor esfuerzo posible. 

Sin embargo, sólo en contados individuos se da de manera espontánea y natural esa favorable conjunción:

A) Se trata de las personas “con suerte”, los triunfadores.

B) También, en un plano superior, son los líderes, investigadores y creadores que logran fácilmente sus objetivos.

Es frecuente que el destino que el Universo haya marcado para nosotros implique el aprovechamiento de nuestras capacidades y habilidades; pero no necesariamente de acuerdo con la vocación conformada a través de las distintas encarnaciones. De hecho, pueden darse fuertes contradicciones entre vocación y destino; singularmente en el caso de que no coincidan y el Universo haya decidido que sigamos las metas marcadas por el karma y el dharma, y no exclusivamente las correspondientes a la vocación (en algunos casos, incluso las decididas por la Divinidad Creadora independientemente de nuestros méritos y deméritos objetivos, tanto presentes como kármicos).

Cuando vocación y destino no reman en la misma dirección, queda en entredicho la consecución de objetivos, y si la vocación pretende imponerse al destino, el fracaso a largo plazo es seguro.

En caso de desacuerdo entre vocación y destino, suele entrar en juego nuestra voluntad, presentándose varias posibilidades:

A) Imponer a la trayectoria vital una orientación basada meramente en gustos y deseos.

B) Proyectar una trayectoria vital de acuerdo sólo con la vocación.

C) Orientar la trayectoria vital en base a criterios intelectuales (racionalizaciones del Ego).

El caso es que la voluntad, conformada tanto por criterios racionales como por otros factores subconscientes e inconscientes, tiene importantes dificultades para cumplir satisfactoriamente su función directora aunando vocación y destino. Además de las pretensiones de dirigir por parte del Ego, habitualmente la conjunción de mente y voluntad carece de los datos necesarios para acertar en su orientación, siendo la causa de buena parte de los fracasos y frustraciones  que dificultan tantas vidas.

Para elegir adecuadamente, en vez de seguir los criterios del Ego y los cantos de sirena del subconsciente, la voluntad puede recurrir a los procedimientos que le aporten Sabiduría clara y profunda. Por ejemplo, la meditación, el auto-tratamiento con energías canalizadas, la lectura de registros akáshicos, etc.

¡Qué nuestra voluntad acierte plenamente con el destino que nos corresponde, aprovechando al mismo tiempo las capacidades y habilidades de esa vocación que se ha ido forjando a lo largo de experiencias anteriores!

¡Suerte para todos nosotros!